Entre fluidos, términos médicos y luces de quirófano llegó Ari, con un grito fuerte y determinado... pateando al neonatólogo... una mirada bastó para caer rendida a sus pies... sus ojos grandes y redondos de color azul me miraron fijamente...
Todo mi embarazo fue maravilloso... desde la manera de enterarme, los pocos achaques y problemas...
Ni hablar de mi parto, que aunque fue cesárea para mi es parir... para mí fue dar a luz...
Es un bebé perfecto, sano, tranquilo y, seguramente, feliz...
Muchas gracias por venir, pequeño lobito...
No hay comentarios:
Publicar un comentario