martes, 23 de septiembre de 2014

15 meses, 2 semanas...

Llegamos casi a los 16 meses... Ari es cada vez más simpático y ocurrente... y llegaron 2 cuadrupedos más a la familia... Nuru, que está en adopción y es muy besucona y eso hace llorar a Ari y Mikaela, que está en casa mientras su mamá puede llevársela y Ari aprovecha este tiempo para jalarle la cola y perseguirla por toda la casa, además de intentar e intentar sin logro, pasa por debajo de sus 4 patas.

Estamos en la etapa de lastimar a los perros sin desearlo y a manera de juego, pues le resulta simpático el brinco-gruñido-lamida-mordida subsecuente a un jalón de cola o piquete de ojo... afortunadamente es sólo una etapa y estamos diariamente insistiendo que "les duele" "los lastima" "no es divertido" etc.

Los paseos al parque de los perros, ahora se suman a paseos de los perros y Ari. Disfruta llevar una de las correas para llevar a sus hermanos mientras va en la carriola... disfruta verlos correr y se emociona con perros nuevos para él (una vez dimos 4 vueltas al parque entero, caminando él, persiguiendo a un pobre Pomerania blanco con negro que huía de nosotros y de los gritos del niño).

También empezamos a jugar pelota con la Pantufla, es más divertido que cualquier juguete carísimo arrumbado en su habitación.

Y... nada... es mucha chamba la combinación perros-bebé... pero sus risas siempre me recuerdan que bien vale la pena

lunes, 4 de agosto de 2014

14 meses

A nada de caminar, iniciamos los 14 meses.

Los iniciamos rogándole que diga mamá y papá... amando las papas a la francesa y el melón, reconociendo los changos. Gritando cuando los perros corren... Nos gusta ir al parque y "correr" atrás de ellos... es emocionante sentirse parte de ellos.

La convivencia es buena. Aunque Ari puede llegar a ser muy tosco con los perros.. Estamos trabajando en el respeto y que entienda el "les duele" para que no les haga daño. Aunque afortunadamente mis perros entienden jerarquías y jamás han reaccionado de manera agresiva.

La vida con Ari con es divertida... cansada, pero divertida. Es muy ocurrente y ya puedo reconocer su carita de "vagancia en camino".

Es independiente y voluntarioso (como si no tuviera a quien sacar).




viernes, 30 de mayo de 2014

Ari y Willi

Ari ya empieza a entender qué cosas toleran qué perros y qué cosas no... El French de mi papá nunca ha querido a los niños ya que, antes de ser rescatado, fue maltratado... muy maltratado... por ejemplo, le tiene pánico a las escobas y a la oscuridad... imagínense...

Pues bien, desde que Ari empezó a gatear tiene un interés terrible por Willy... el pobre perro se esconde donde puede, pero también, cuando es inevitable, se defiende... hasta ahorita no lo ha mordido...

La pregunta es, cuando esto pasa... ¿a quién se debe regañar? Definitivamente al perro, no... un perro con este tipo de traumas desde cachorro hasta su casi vejez, no se lo vas a quitar nomás porque tuviste la gana de traer un hijo a su casa. Se trata de llevar la fiesta en paz... El bebé es quien sí puede aprender a respetar. DEBE aprender a respetar.

Se pone distancia de por medio, cuando se puede andamos atrás de Ari, abrazamos a Willy...

De un par de semanas para acá, cada que Ari se acerca a Willy llora desconsoladamente. O sea, entiende que Willy le va a tirar la mordida y como Ari aún no tiene mecanismo de defensa, pues se sienta a llorar... y por mucho que me duela ver llorar a mi hijo, es un paso gigante para ver que èl aprende a respetar a los animales de acuerdo a sus diferentes gustos y tratos.

No debemos deshacernos de nuestras mascotas, debemos aprender a manejar las situaciones.

lunes, 5 de mayo de 2014

Día de las Madres

Se acerca mi primer día de las madres ya con chatito en mis brazos (y en mi cama y en mi piso y en mis costillas y en mi bolsa...).

Realmente me emociona mucho. Más que mi cumpleaños, que los que me conocen saben lo que lo disfruto y espero.

Si bien es sólo un día mercadológico... a mi me refuerza varias cosas y ponen a flor de piel infinidad de sensaciones.

Va más allá de un ramo de flores carísimo y una licuadora. Es el entender que di vida.. que en un momento de mi existencia tuve dentro de mi dos corazones latiendo al mismos tiempo.

Habla del gran compromiso que tengo de criar a un ser humano ejemplar y a un hombre en toda la extensión de la palabra.. De hacer un buen hijo, hermano, amigo, esposo, profesionista, ciudadano.

Me habla de los 11 meses de mal dormir que no me implican cansancio como lo pensé... me habla de la mágica manera en que mi nivel de tolerancia incrementó.

El 10 de Mayo me recuerda que soy Luz y que soy mamá... no sólo soy la mamá de Ari. También soy yo, soy una mujer, soy amiga, soy hija, soy ciudadana. Me habla de que debo reafirmar mi yo para ser una buena mamá... y no ser una buena mamá para poder ser yo.

Me implica mejorar mis capacidades: de asombro, de multitask, de oratoria, de motivación personal, de porrista, de cuenta cuentos, de cantante, de fotógrafa, de ejercicio de alto impacto, lavandera entre muchas otras.

Me motiva a ser y estar sana, mejorar mis hábitos...

Pero, sobre todo, me habla de que canto mi mejor canción, de que leo mi mejor historia, de que doy mi mejor voz y esa canción, ese libro, esa locución se llama Ari.

martes, 8 de abril de 2014

10

Ari crece... De hecho crece mucho.

Llegamos a los 10 meses. Ya sabemos aplaudir, decir  "adiós" con la manita, hacer ojitos, jugar a las escondidas, pedir las cosas y a demostrar que no quiere algo. Ya gatea super rápido, se desplaza caminando agarrado de los muebles y cuando está en su cuna se queda parado, sólo hasta que se da cuenta y se da el sentón.

Es un bebé voluntarioso y con mucho sentido del humor... la gente dice que es un bebé feliz... y yo me hincho de orgullo... porque si no traemos hijos al mundo para ser humanitos felices, entonces para qué los traemos?

Ari ya probó las croquetas y empieza a ver con qué perro puede hacer qué y cuál no.... por ejemplo Willy lo odia y Ari lo sabe pero le encanta molestarlo así que eventualmente se ganará una mordida y por supuesto que Willy no será el regañado.

Ari es un niño empático... le gusta la gente y se emociona con otro niños. Es muy observador y analítico.

Pero también es un niño berrinchudo y enérgico... tiene poca tolerancia a la frustración aunque supongo que es normal.

Llegamos a los 10 y no dejamos de aprender juntos, los dos.

lunes, 10 de marzo de 2014

9

Mi hijo es la neta del planeta! Y mis perro también.

Se está haciendo una complicidad linda, ya le tienen mucha paciencia y él se divierte dándoles de comer y cazando sus colas...

Ya comprobamos el temperamento de Cuichi, cuando gateando fue Ari y le arrebató el plato de croquetas mientras comía y sólo le dio besos y trató de seguir comiendo.

Ari ya gatea con mucha velocidad, se para y se sienta sólo, ya tiene 6 dientes. Ya come prácticamente de todo. Dice "adiós" con su manita, aplaude y apunta. Ya sabe usar vasos con popote. Le gustan mucho los perros y le llaman la atención los que no se parecen a sus hermanos.

Ser mamá ha sido una experiencia bastante gratificante... todo parece indicar que me tocó muy buena suerte porque no tengo más queja de mi gordo que cuando se despierta a las 3 de la mañana para comer, y tener que andar atrás de él porque ya no quiere brazos ni carriola...  Pero veo y escucho otras historias de niños que lloran, que son enfermizos que van lento en su desarrollo y veo lo afortunados que somos.

Ser mamá con perros no es tarea fácil, se necesita mucha paciencia y tener un buen equipo de trabajo. Yo cuento con mis papás y con mi compañero de vida que me ayudan a no querer dar a todos en adopción...

Y mientras, dormido, busca acercarme a mi abrazo por las noches y yo no quepo de amor.



lunes, 13 de enero de 2014

7

Ari tiene 7 meses y 1 semana.

Empieza a reconocer a sus hermanos y una simple sacudida le causa tanta gracia que sus carcajadas ponen de buenas a cualquiera.

Tiene varias metas: caerle encima a Pantufla cuando están juntos en la cama y jalarle los pelos a Lluna.

Con Wally tiene mucha afinidad... supongo que ese par serán los cómplices en las vagancias de su infancia. Se sonríen juntos y se apapachan.


Ari ya se para en su cunita y ya gatea, aunque le da mucha flojera y prefiere estar parado. Ya come frutas, verduras y lentejas... ya probó el bolillo y la tortilla.

Es un niño muy inteligente pero, sobre todo,, es un niño muy feliz.