viernes, 30 de mayo de 2014

Ari y Willi

Ari ya empieza a entender qué cosas toleran qué perros y qué cosas no... El French de mi papá nunca ha querido a los niños ya que, antes de ser rescatado, fue maltratado... muy maltratado... por ejemplo, le tiene pánico a las escobas y a la oscuridad... imagínense...

Pues bien, desde que Ari empezó a gatear tiene un interés terrible por Willy... el pobre perro se esconde donde puede, pero también, cuando es inevitable, se defiende... hasta ahorita no lo ha mordido...

La pregunta es, cuando esto pasa... ¿a quién se debe regañar? Definitivamente al perro, no... un perro con este tipo de traumas desde cachorro hasta su casi vejez, no se lo vas a quitar nomás porque tuviste la gana de traer un hijo a su casa. Se trata de llevar la fiesta en paz... El bebé es quien sí puede aprender a respetar. DEBE aprender a respetar.

Se pone distancia de por medio, cuando se puede andamos atrás de Ari, abrazamos a Willy...

De un par de semanas para acá, cada que Ari se acerca a Willy llora desconsoladamente. O sea, entiende que Willy le va a tirar la mordida y como Ari aún no tiene mecanismo de defensa, pues se sienta a llorar... y por mucho que me duela ver llorar a mi hijo, es un paso gigante para ver que èl aprende a respetar a los animales de acuerdo a sus diferentes gustos y tratos.

No debemos deshacernos de nuestras mascotas, debemos aprender a manejar las situaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario